Entrevistas

"Lo más valioso de este proyecto Equality es el hecho que tenemos universidades que pueden aportar a la creación de una unidad y de una política": Maestra Ana Rosa Ruiz Fernández, Coordinadora de EQUALITY y de la Oficina Equidad de Género del Instituto Tecnológico de Costa Rica, ITCR.

 

Por: Roselia Núñez

 

Del 28 al 31 de agosto del presente año se desarrolló en Rosario Argentina, el primer taller en el marco del Proyecto Equality titulado “Planificación estratégica para unidades que promueven la igualdad de género en las instituciones de educación superior”, donde se contó con la participación de representantes de 18 universidades latinoamericanas y 4 europeas socias del proyecto Equality, entre las que se encuentra la Universidad de El Salvador.

En el taller también se conoció el primer avance del estudio comparativo que estas mismas universidades han realizado de marzo a julio de 2012 en sus respectivos países con universidades no socias del proyecto, a través del cual se ha permitido identificar los déficit existentes, marcos legislativos, tendencias y buenas prácticas en la igualdad de género, donde la UES fue evaluada de forma positiva por  su esfuerzo en la búsqueda de la igualdad de género, por contar con un Centro de Estudios de género y una Política de Equidad de Género.

Para conocer más sobre este proyecto se presenta a continuación una entrevista con la Maestra Ana Rosa Ruiz Fernández, Coordinadora Científica de EQUALITY y coordinadora de la Oficina Equidad de Género del Instituto Tecnológico de Costa Rica, ITCR.


¿Qué nos puede comentar de este primer encuentro?

Este primer encuentro se ha concentrado en el fortalecimiento de las capacidades, ya que uno de los objetivos de este proyecto es la creación de unidades, centros de investigación, institutos de investigación o programas académicos que fortalezcan el liderazgo femenino de las mujeres dentro de las universidades, pero es importante aquí considerar que estos procesos de capacitación los damos las propias universidades, ya que hay algunas con una u otra fortaleza y lo que estamos es tratando de que esa fortaleza se comparta.

En este primer taller vimos experiencias de planificación estratégica de la Universidad de Alicante, del Instituto Tecnológico de Chile, vimos como cada una de las universidades tienen una forma de abordar su planificación y eso para nosotras era muy importante que se visibilizar en este primer taller.

El próximo taller es en Ecuador y ahí lo que se va a focalizar es el establecimiento de las estrategias para transversalizar el género y eso significa trabajar con el currículum y conocer cómo abordamos la violencia de género dentro de nuestras universidades y es que dentro de este proyecto buscamos además formar un sistema de información, que pueda ser alimentado por todas las universidades socias y para ello requerimos construir indicadores y es por eso que una parte de este segundo taller estará orientado a eso.

En cuanto al tercer taller, porque son tres de formación con este proyecto, nos vamos a concentrar en lo que son los liderazgos, esto significa que vamos a estar revisando proyectos que están focalizados con mujeres emprendedoras, con grupos vulnerables como las mujeres indígenas, qué papel juegan los gobiernos locales, los ministerios o gobiernos para hacer alianzas y aquí se une al otro objetivo que tiene el proyecto que no todos estos productos se queden dentro de las universidades, sino también el poder hacer actividades, talleres y transferencia de conocimiento con grupos organizados de mujeres y lo que queremos es que todo el conocimiento que podamos construir en conjunto con las experiencias que se han venido desarrollando con las universidades pueda ser transmitido a la sociedad en general.


En el primer taller se tuvo la oportunidad de conocer un primer avance del estudio comparativo, háblenos de este estudio y ¿cuáles han sido los resultados?

La primera actividad de compromiso de todas las universidades socias, fue enviar información de su universidad y de su país. Lo primero que le pedimos a cada universidad socia fue recolectar información de los convenios internacionales que se han firmado por parte de los gobiernos, cuál es la legislación nacional y ahí una de las cosas importantes que le dan un marco legal a todas estas acciones que vamos a hacer con las universidades es que absolutamente todos los países han firmado todos los convenios internacionales, por lo menos los más importantes como el de Belem do Pará y de erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres, lo cual nos permite decir que nuestras acciones son totalmente legitimadas.

Otro aspecto relevante en cada uno de los países es que se han creado leyes hacia la violencia, la salud y el trabajo. Después también era importante diagnosticar de cada una de las universidades socias su participación dentro de sus universidades, de las 22 solo siete tienen oficina de la mujer, otras tienen programas académicos y solo en cuatro casos hay políticas de género.

Lo interesante de tener una política es que nos garantiza que no se puede tocar una unidad, aún cuando haya cambio de autoridades universitarias y por eso estamos viendo cómo lo planteamos todas las universidades socias que no tienen una política de género, ya que eso es una garantía de sostenibilidad, porque una oficina así como hoy se abre, mañana se cierra por falta de recursos, etc., siempre hay alguna justificación y lo que estamos acá proponiendo desde el proyecto es trabajar en dos áreas, es qué instancia va a asumir el género en la universidad, que puede ser una oficina, un programa académico, una comisión, una unidad, un instituto o un centro y cómo podemos garantizar la sostenibilidad de todas esas unidades, a partir de una política, por eso se une esta actividad a lo que es un plan de género.

Tener dentro de la Universidad un posicionamiento y lo más valioso de este proyecto es el hecho que tenemos universidades que pueden aportar a la creación de una unidad y de una política. El proceso inicial metodológico para crear un centro o fortalecerlo estará a cargo de las compañeras de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina y la formulación del plan de género de la Universidad de Rovira de España.

Otra de las cosas que se identificaron en el estudio comparativo es la usencia del tema de género en las líneas de investigación de las universidades, otro de los retos que tenemos por qué, porque la investigación nos permite generar áreas de trabajo como es, cómo profundizamos los temas de derechos sexuales, cómo podríamos hacer prácticas que nos permitan una mejor inserción dentro del mercado laboral, cómo podemos mejorar ese aprendizaje dentro de las universidades para que sean más incluyentes con el tema de género, entonces realmente necesitamos la investigación, necesitamos un tema que sea un tema que esté presente y con recursos.


¿Qué resultados esperan con este proyecto?

Una red latinoamericana de universidades mirando el liderazgo femenino, es decir que si realmente estamos dentro de una universidad las mujeres tengamos acceso no solamente a ser docentes o estar en puesto profesionales de administración o entrar como mujer estudiante, sino que todas las mujeres estemos en todas las áreas del conocimiento ya sea esta educación o electrónica. En estos momentos la participación de las mujeres en las carreras de electrónica y tecnológicas la participación no sube de un 20% hay demasiadas barreras de género en estas carreras, eso tenemos que erradicarlo.

De igual forma, si revisamos las universidades no solo de América Latina sino de Europa entre un 15% y 25% es el porcentaje de mujeres que están en puesto de dirección y rectoría y entonces caemos en un gran esfuerzo, pero no logramos llegar a las áreas de la toma de decisiones y eso es reflejado en el mercado laboral, donde tenemos mujeres que salen con título valiosísimo de la universidad pero con grandes barreras para poder entrar a puestos dentro del mercado laboral, primero hay mujeres que sacan ingeniería en computación y llegan a una empresa y le ofrecen un salario menor al compañero que es igualmente ingeniero en computación y eso ha que erradicarlo.


¿Qué implica para el Instituto Tecnológico de Costa Rica desarrollar un proyecto de este tipo, donde hay 18 universidades latinoamericanas y 4 europeas y que tiene como objetivo cumplir con el objetivo final de este proyecto como es promover la igualdad de género dentro de las instituciones de educación superior?

Primero un orgullo y un reto porque tenemos que estudiar mucho, tratar de aprender y poder dar acompañamiento en este proceso. El segundo elemento es que no es el tecnológico dirigiendo, es más bien el tecnológico trabajando en conjunto, solidarizándonos y haciendo trabajo colaborativo con las universidades socias.

Es una visión más de que nosotras tenemos que buscar el acompañamiento de las diferentes universidades y no ser la que dirige y dice cómo se van a ser las cosas, sino más bien cómo se establecen los mecanismos para que las universidades puedan compartir y sacar una serie de metodologías para que nos puedan fortalecer como es el caso de la Universidad de El Salvador que tiene oficina y a través de la tutoría que dará a Austria y Ecuador ustedes (la UES) se van a fortalecer con las experiencias de las universidades tutoriadas que pueden dar ideas para fortalecer la Unidad, etc.


¿Qué significa ser tutora de otras universidades?

La idea es compartir una guía metodológica o pasos a seguir por las otras universidades que a lo mejor no se han imaginado y que son posibles para poder formar ya sea una unidad de género o una política.

Entonces, este trabajo colaborativo que estamos haciendo en conjunto todas las universidades socias del proyecto es uno de los elementos más importantes del proyecto y va a ser algo muy bonito porque va a haber diálogo con otras universidades y de ahí pueden surgir experiencias nuevas con las otras universidades, lo cual implica buscar el acompañamiento de las diferentes universidades y establecer los mecanismos para que todas las universidades puedan compartir y sacar una serie de metodologías que nos puedan fortalecer a todas, veamos por ejemplo que la Universidad de El Salvador tiene oficina y que esa tutoría con las otras universidades se fortalecerá con las experiencias de las otras universidades.


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