Facebook

Banner

Primer Plan de Igualdad de Género de la UES

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

Ley Especial Integral para una vida Libre de Violencia para las mujeres

 

Por: Licda.Teresa de los Ángeles Reyes Paredes
Directora carrera de Licenciatura en Radiología e Imágenes
Coordinadora Clínica de Radiología

Universidad de El Salvador

 

La Ley Especial Integral para una vida Libre de Violencia para la Mujeres, es una herramienta legislativa que busca el compromiso del Estado para que se garantice  el respeto de los derechos humanos de las mujeres, tanto en el ámbito de la prevención, detección como en  la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres por razón de su sexo.

 

Esta Ley, aprobada el 25 de noviembre 2010, surge a partir de la incidencia sostenida del movimiento feminista y de mujeres, en su exigencia porque El Salvador asuma su compromiso como firmante de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia ejercida contra la Mujer, también llamada “Convención Belem do Pará”, en la cual el Estado Salvadoreño adquiere el compromiso de crear normas jurídicas para este fin.

 

Según lo establecido en el Artículo 144 de la Constitución de la República, en caso de existir conflictos, este Tratado prevalece por sobre la Constitución. Dicho artículo reza lo siguiente: “Los tratados internacionales celebrados por El Salvador con otros estados o con organismos internacionales, constituyen leyes de la República al entrar en vigencia, conforme a las disposiciones del mismo tratado y de esta Constitución.

 

La ley no podrá modificar o derogar lo acordado en un tratado vigente para El Salvador. En caso de conflicto entre el tratado y la ley, prevalecerá el tratado.” 

 

Por otra parte, el artículo 3 de la constitución de la Republica de El Salvador establece  lo siguiente: “Todas las personas son iguales ante la ley. Para el goce de los derechos civiles no podrán establecerse restricciones que se basen en diferencia de nacionalidad, raza, sexo o religión. No se reconocen empleos ni privilegios hereditarios”.

 

Este artículo  manda a El Salvador a que emita las normas nacionales  que atañen a los derechos humanos de las mujeres, es decir podríamos tener la  “Ley Especial Integral para una vida Libre de Violencia para las mujeres” sin haber sido firmante de la “convención Belem do Para”, porque el estado es soberano en ello.

 

Corresponde a la sociedad civil ser vigilante de su implementación de manera eficiente, eficaz y oportuna, donde son pilares fundamentales la preparación del recurso humano, estructuras físicas, recursos económicos, de manera que sea viable el cumplimiento de los compromisos nacionales e internacionales.

Regresando a la Ley Especial Integral para una vida Libre de Violencia para las Mujeres, el el ámbito educativo, el artículo 20 señala  que el  Ministerio de Educación a través de los programas y procesos de enseñanza aprendizaje formales y no formales, en los niveles de educación parvularia,  básica, media, superior y no universitaria está obligado a planificar y normar de manera integral la formación de las personas educadoras, así como en las actividades curriculares y extracurriculares, la  promoción del derecho de las mujeres a vivir libre de violencia y de discriminación, así como la divulgación de las medidas destinadas a la prevención y erradicación de cualquier tipo de violencia contra las mujeres”, para cuyo propósito debe fomentar relaciones de respeto, igualdad y promoción de los derechos humanos de las mujeres.

 

Por otra parte señala que “deberán eliminar de todos los programas educativos las normativas, reglamentos y materiales que promuevan, legitimen, naturalicen, invisibilicen y justifiquen la violencia contra las mujeres”.

 

Para ello ordena al Ministerio de Educación “garantizar que los contenidos de todos los materiales que circulan dentro del sistema educativo cumplan con lo establecido en esta ley” esto recae principalmente en “-las personas que ejerzan la  dirección de los centros educativos públicos y privados”.

 

El artículo 21 de esta Ley, también compromete a dicho Ministerio para que en  la Educación superior, se garantice que  “en los estudios universitarios de grado y en los programas de post grado relacionados  con los ámbitos de esta ley, conocimientos orientados a la prevención e investigación para la erradicación de la violencia contra las mujeres y el fomento de las relaciones de igualdad y no discriminación”.

 

Este mismo artículo expresa  que “las instituciones de educación superior  deberán reglamentar internamente  las acciones de detección y prevención de toda forma de violencia contra la mujer”.

Con respecto a la Universidad de El Salvador, cabe mencionar que  se encuentra en un  proceso electoral para el cambio de sus autoridades, tanto a nivel central como en las diferentes facultades que la conforman; es importante que reflexionemos sobre la poca  participación  que tenemos las mujeres universitarias para optar a los cargos  de mayor jerarquía dentro de la Universidad.

 

De las precandidaturas a los cargos de rectoría, vicerrectoria académica y administrativa Según lo evidencia la campaña electoral solo figura una mujer dentro de las propuestas presentadas a la comunidad Universitaria.

 

Cito lo anterior porque la Universidad de El Salvador  debe asumir su compromiso respecto al cumplimiento de la “Ley Especial Integral  para una vida libre de violencia para las mujeres” y fomentar relaciones de igualdad entre hombres y mujeres, de manera que las mujeres universitarias podamos figurar en todos los ámbitos del que hacer universitario.